Y caen las gotas,
desvaneciendo mis derrotas,
y yo corriendo
en un tiempo sin fin.
Y mientras andamos
por este fino espacio,
dejándolo todo atrás,
sin morir.
De pronto me caigo
entre gotas y flores,
perdiendo noción
de lo que alguna vez fui.
Ahora no existo,
ya nada me apena.
Perdida en el tiempo
que nunca sufri.
