Vivimos rodeados de personas que hacen que nuestra vida sea mucho más fácil, llevadera, hermosa. Pero lo que tenemos con nosotros a toda hora, se vuelve algo rutinario, y común. Deja de llamar nuestra atención.
Hasta que un día, por alguna razón de la vida, el destino decide llevarse a esa persona hacia otro rumbo, y, lamentablemente, este es el momento donde notamos su ausencia.
Un amigo, un familiar, un amor. Todos vienen y se van. Algunos más pronto de lo que querríamos.. Por eso, yo quiero aprender a disfrutar cada momento al máximo.
Hay que disfrutar todas las pequeñas cosas. Una risa, una lágrima, un beso, una caricia, un gesto grande o pequeño.
Así que, quiero aprovechar para agradecer a todas esas personas que me rodean y hacen mi vida más brillante. Los quiero y espero yo ser una de esas personas que traen alegria a sus vidas.