Si los sentimientos fueran visuales no serían lo mismo. Pensar en esto sería como pensar en un libro y una película: una película es algo visual, algo ya armado. En cambio, un libro es algo totalmente abierto, que permite imaginarlo todo y es una idea totalmente propia. Al hacerlo visual, en cierto sentido, pierde su magia. Creo que algo así vendría a ser con los sentimientos. Son algo tan mágico y propio que si fueran visuales, perderían esa esencia única.
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